Think it twice before reading this blog

Especie de relato multiautor chorra (weno, mas bien, biautor...) Cada vez mas parecido a: "mi niño es mas guay k el tuyo"


[Orion Pvearthfall]
Raza: No tiene nombre, algunos los llaman dioses terrenos.
Aspecto: Pelo color negro oscuridad (no refleja la luz, bla bla..) ojos de iris blanco.
Estatura: 2,14 metros.
Profesion: Maga.
Alineacion: Neutral, neutral.


[Shirak-dur]
Raza: Elfo oscuro.
Aspecto: Pelo negro, ojos marron oscuro.
Estatura: 1,80 metros.
Profesion: Mago nigromante
Alineacion: Caotico benigno???.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?
lunes, junio 30, 2008
 
-Ya ves- comenzó, sonriendo al saber que sus posteriores palabras podían producir una graciosa mueca de indignación en la mirada de la túnica roja.- que lo hago... aprovecho mis momentos de tranquilidad con agradables y sanas distracciones.
Su elocuente y límpida mirada no solo parecia incluirla dentro de dichas distracciones sino que parecia esconder algo más. Aun a veces podia leer en el como en un libro abierto y su intuicion le decía que no estaba del todo convencido con lo de "sanas distracciones".
-De todas maneras nuestros archivos aun son pequeños, hay muchos documentos que estan todavía sin ordenar...- explicó casualmente mientras reanudaba la marcha- los mas grandes e interesantes son los que están más alla de mi habitación y que guardamos a otros clanes demoniacos... enfin.
Despues de terminar con un sutil suspiro y encogimiento de hombros camina en silencio unos cuantos pasos como meditando algo.
- Veras por lo que he estudiado de demonoloía y nigromancia, creo que Elk pertenece a la parte más desordenada y caótica de los planos demoniacos, por lo que nunca antes se había preocupado lo más mínimo siquiera de tener subordinados... pero de un tiempo a esta parte por motivos que desconozco y creo que sere mas feliz mientras siga en esta ignorancia, a ido a entablar relaciones con demonios de la parte que menos tienden a la entropia... como Angel y su maesto...
Orion percibió claramente la reticencia del semielfo a pronunciar aquel nombre en concreto, como si temiera que al hacerlo apareciera dando la vuelta al proximo corredor.